Sabemos que la
separación de las funciones de defensa nacional y seguridad interior es
una conquista de la democracia argentina, asi como la ley vigente es fruto del
consenso de todos los partidos políticos.
La triste historia argentina y
latinoamericana deja claro que la intervención de las fuerzas armadas en
tareas de seguridad interna, ha profundizado la violencia
institucional, tal como hoy se evidencia en las crecientes violaciones a los derechos
humanos observadas por la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos al referirse al caso de México.
Una gestión democrática de la seguridad exige un
abordaje integral de peligros concretos, asumidos por fuerzas de
seguridad bajo estricto control de las autoridades gubernamentales de
cada jurisdicción y con absoluta exclusión de las Fuerzas Armadas, para
lo cual se requiere la intervención del Congreso de la Nación.
Por todo ello, acompañamos la convocatoria de todos los organismos de Derechos Humanos para manifestar nuestro repudio el jueves 26 de julio de 2018 a las 17 horas frente al Ministerio de Defensa.
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