A treinta y ocho años de aquel 24 de
marzo de 1976, que marcó el comienzo de la más oscura y sangrienta de las
dictaduras que asolaron nuestra Argentina, la CORRIENTE Fundadora UNM desea recordar
y resignificar esta fecha, en el entendimiento de que la historia siempre se
lee a partir de las exigencias y de los conflictos del presente.
Compartiendo lo expresado por el
Consejo del Departamento de Economía y Administración de nuestra Universidad en
días pasados, afirmamos que: “recordar esta fecha de 1976 nos moviliza al
encuentro de explicaciones históricas sobre la tragedia nacional y sus
antagonismos, con el gran desafío actual de contribuir desde la Universidad a hacernos
las preguntas sobre los antecedentes y consecuencias de ese período y así
aportar al debate necesario que nos ayude a encontrar algunas respuestas y
caminos que favorezcan una mejor vida para todos los argentinos.”
Por ello y desde una Universidad
comprometida con los valores de la democratización y el desarrollo local y nacional,
bregamos para esta comunidad universitaria contribuya a la ardua tarea de la formación
de los consensos sociales y políticos que hagan a la reafirmación permanente de
la recuperación de la Memoria, la búsqueda de la Verdad y la Justicia.
Esta tarea, siempre asediada cultural,
política y económicamente por las mismas fuerzas sociales favorables al proyecto
de “país para pocos” que soñaron los golpistas de aquellos días, nos enfrenta
cotidianamente a nuevos desafíos para lo que se ha logrado consolidar en esta última
década, en cuanto, no solo a la
restitución de derechos perdidos, sino también, la ampliación de los existentes
y en el surgimiento de otras garantías sociales, políticas y económicas, como la
Asignación Universal por Hijo, las leyes de Matrimonio Igualitario y de
Identidad de Género –por citar sólo algunas–, queden grabados de modo indeleble
en nuestra historia, como componentes indispensables e inseparables del
concepto de Derechos Humanos.
La CORRIENTE Fundadora UNM